jueves, 1 de noviembre de 2012
JOSE BENITO BARROS PALOMINO
José Benito Barros Palomino, insigne hijo de El Banco Magdalena, es considerado el Maestro de Maestros, además del más prolífico y versátil de los compositores de Colombia y Latinoamérica.
Su historia musical no tiene igual, en ella se recogen sus experiencias nacidas entre el paisaje majestuoso de su Banco inmortal: entre los montes, playones, ciénagas, y el eterno romance del río Cesar y el río Grande de la Magdalena; son las historias de sus amores, sus gente y de las anécdotas de sus ancestros junto con las experiencias recogidas en más de de cuarenta años de caminar como vagabundo por la América de sus sueños las que inspiraron su imaginación fecunda.
En las Calles polvorientas de El Banco de principios del siglo XX fue feliz, en ellas descubrió el amor por la vida y su gran pasión, la música; fue allí donde la influencia de los ritmos autóctonos, el repiquetear de los tambores y el sonar de las cañas de millo, interpretados en las fiestas de navidad, fiestas de la virgen de la candelaria y carnavales, festejos tradicionales de su pueblo, los que hicieron que su alma floreciera para la música; fue en este ambiente festivo donde hizo sincretismo el folclor de su población y su esencia de poeta.
En la década de los treinta, el joven compositor parte de su terruño como un polizón en un vapor de los que recorrían en aquellos tiempos el río grande de la Magdalena, solo lleva con él sus bolsillos vacíos y sus maletas llenas de sueños. Vaga por Colombia y después recorre la América de sur a norte, para retornar cuatro décadas después al viejo puerto como el Maestro de Maestros, hijo ilustre de El Banco.
Fue uno de los socios fundadores de SAYCO, y participó a nivel de Junta Directiva como presidente siendo su mayor preocupación los derechos de autor cuando hablar de estos derechos era casi motivo de agresión, por parte de aquellos que comerciaban y usufructuaban la música popular discográfica. Durante el tiempo que estuvo al frente de SAYCO abogó por el pago justo y oportuno a los compositores.
COLOMBIA ES CUMBIA
La cumbia es madre de muchos ritmos como el porro, la gaita, la chalupa, el bullerengue, el chandé, el paseo, el son, las puyas entre otros. La cumbia y el fandango, uno de sus derivados, son los únicos bailes populares que aún conservan aquel alumbrado, que en los bailes primitivos a cielo abierto no era otra cosa que las luces que servían de esplendor a las velaciones. En la región vallenata, la cumbia se interpreta con acordeón, caja y guacharaca o raspa; en Córdoba se ejecuta con banda de hojita o banda pelayera. De la cumbia existen varias modalidades regionales como la cumbia sampuesana, la soledeña, la cienaguera, la momposina, la de San Jacinto, la de Cartagena, de Cereté, de Magangué, entre otras.
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